Prácticas recomendadas clave de firewall

Las mejores prácticas clave de firewall incluyen:

  1. Refuerce y configure correctamente los firewalls.
  2. Adopte una estrategia de implementación personalizada y por fases.
  3. Mejore y actualice periódicamente los protocolos de firewall.
  4. Revise y actualice periódicamente los controles de acceso.
  5. Implementar un mecanismo completo de registro y alerta.
  6. Establezca protocolos de copia de seguridad y restauración.
  7. Alinee las políticas con las normas de cumplimiento.
  8. Someta los firewalls a pruebas periódicas.
  9. Realice auditorías rutinarias del firewall.

 

Endurezca y configure correctamente los firewalls

Práctica recomendada para firewalls: asegúrese del refuerzo antes de la implementación revisando el sistema operativo, siguiendo las directrices de configuración de reglas y las comprobaciones de configuración.

El proceso de endurecimiento y seguridad de los firewalls comienza mucho antes de su implementación en una red. Esto implica analizar el sistema operativo que sustenta el firewall, asegurándose de que está libre de vulnerabilidades. Seguir directrices fiables de autoridades reconocidas, como organizaciones de normalización y proveedores que producen su software o hardware de firewalls, puede garantizar que las reglas del firewalls se configuren de forma precisa y completa. No olvide los servidores web, que suelen ser objetivos prioritarios de los ciberataques y requieren meticulosas configuraciones de firewall para salvaguardarlos de posibles amenazas. Un sistema que no sea robusto desde el principio puede ser el eslabón más débil de una arquitectura de seguridad de la red por lo demás segura.

La configuración del firewall, por otro lado, es una tarea dinámica y continua. La eficacia de un firewall viene determinada no sólo por sus características inherentes, sino también por cómo se configura. Una mala configuración puede crear inadvertidamente lagunas para los ciberadversarios, dejando pasar el tráfico de red potencialmente malicioso. Los equipos de seguridad deben realizar comprobaciones periódicas de la configuración del firewall, efectuando los ajustes necesarios en función de la evolución del panorama de amenazas.

 

Adopte una estrategia de implementación personalizada y por fases

Implementar un firewall no es una propuesta de talla única. La estrategia de implementación debe basarse en la infraestructura y los requisitos exclusivos de una organización. Garantizar que las interfaces del firewall sean correctas tanto con las redes de capa 2 como con las de capa 3 es vital para crear una postura de seguridad adaptable. Las zonas derivadas de estas conexiones pueden ayudar a simplificar y personalizar las aplicaciones de las políticas de firewall.

La transición a configuraciones de firewall mejoradas debe ser metódica. Un cambio brusco puede provocar interrupciones inesperadas, lo que podría interrumpir el acceso a Internet de los usuarios y degradar su experiencia. Una estrategia de implementación por fases puede mitigar estos riesgos.

 

Mejore y actualice periódicamente los protocolos del firewall

Mejores prácticas de firewall: Actualice los protocolos y comprométase con la comunidad de ciberseguridad para mantenerse informado.

Los protocolos obsoletos como telnet o las configuraciones SNMP no seguras pueden ser puertas de enlace potenciales para las brechas. Es imprescindible evaluar y actualizar continuamente los protocolos.

Más allá de las configuraciones técnicas, es crucial mantener un ojo vigilante sobre el panorama de las amenazas. La intervención humana desempeña aquí un papel fundamental. Los equipos administrativos de los firewalls no deben limitarse a responder en sistemas automatizados, sino comprometerse activamente con la comunidad de la ciberseguridad . Mantenerse informado sobre las amenazas emergentes, las vulnerabilidades específicas de los modelos de firewall y los parches recomendados por los proveedores puede proteger la red de posibles problemas de seguridad.

 

Garantizar un control riguroso del tráfico

Los firewalls son fundamentales para regular quién y qué interactúa con una red. El principio general para una seguridad robusta es denegar todo el tráfico por defecto, permitiendo únicamente las entidades conocidas y de confianza. Al clasificar el tráfico -ya proceda de fuentes externas, departamentos internos o unidades de negocio específicas- se establece un flujo organizado y sistemático.

La supervisión no termina con la clasificación. Se requiere una vigilancia constante para detectar anomalías en los patrones de acceso o en el flujo de tráfico. Cualquier desviación de la norma podría indicar posibles amenazas o infracciones, lo que hace que la supervisión en tiempo real y las capacidades de respuesta rápida tengan un valor incalculable.

 

Revise y actualice periódicamente los controles de acceso

Mejores prácticas de firewall: revise y adapte los controles de acceso para garantizar que sólo tiene acceso el personal necesario.

A medida que evolucionan las organizaciones, también lo hacen la naturaleza y el número de personas que necesitan acceder a sistemas críticos como los firewalls. Las revisiones periódicas de las listas de control de acceso garantizan que sólo tenga acceso el personal necesario, lo que minimiza las posibles vulnerabilidades internas. Limitar el acceso también significa que, en caso de infracción, se controla el número de posibles fuentes internas, lo que ayuda a una rápida resolución.

Sin embargo, los controles de acceso no se limitan a la restricción. También se trata de garantizar que los usuarios accedan a los recursos que necesitan, asegurando un funcionamiento sin problemas. A medida que las funciones evolucionan, las necesidades de acceso pueden cambiar. Adaptar los controles con capacidad de respuesta garantiza que las operaciones no se vean obstaculizadas mientras la seguridad permanece intacta.

 

Implementación de un mecanismo integral de registro y alerta

Los exhaustivos mecanismos de registro proporcionan un rastro detallado de todo el tráfico saliente y entrante, ofreciendo una valiosa información sobre los patrones, incluidas las anomalías en las direcciones IP de origen y destino, las vulnerabilidades potenciales e incluso las amenazas internas. Esta documentación también puede servir de base para futuras decisiones políticas.

Los registros sólo tienen sentido si se actúa en consecuencia. Las alertas en tiempo real para detectar anomalías garantizan una actuación rápida. Las revisiones periódicas programadas de los registros pueden identificar amenazas potenciales antes de que se manifiesten en brechas de seguridad. Las alertas en tiempo real junto con las revisiones periódicas garantizan un mecanismo de seguridad de firewall sólido y con capacidad de respuesta.

 

Establezca protocolos de copia de seguridad y restauración

Práctica recomendada del firewall: implemente y pruebe regularmente los protocolos de restauración para garantizar que las copias de seguridad funcionan.

Las copias de seguridad constituyen el quid de una postura de seguridad resistente. Garantizan que las configuraciones, políticas y otros datos críticos puedan restaurarse rápidamente, preservando la seguridad e integridad de la red interna.

Es imperativo establecer protocolos de restauración detallados. Estos procedimientos deben estar documentados, ser accesibles y comprobarse periódicamente. Mediante la realización de restauraciones de prueba, la organización puede cerciorarse de la integridad de las copias de seguridad, garantizando que no son meros marcadores de posición, sino herramientas funcionales en escenarios de crisis.

 

Alinear las políticas con las normas de cumplimiento

El cumplimiento es un arma de doble filo. Aunque establece las normas mínimas de seguridad que debe cumplir una organización, basarse únicamente en las métricas de cumplimiento puede ser miope. Alinear periódicamente las configuraciones y políticas de firewall con la normativa vigente garantiza que la organización cumple las normas exigidas y está preparada para las auditorías.

El cumplimiento no es estático. A medida que evolucionan las ciberamenazas, también lo hacen las normativas. Integrar mecanismos de seguridad auxiliares, mantenerse al día de los cambios regulatorios y ajustar rutinariamente la configuración del firewall garantiza que una organización siga cumpliendo la normativa y se mantenga segura.

 

Someta los firewalls a pruebas periódicas

Práctica recomendada para firewalls: someta regularmente los firewalls a pruebas para asegurarse de que funcionan según lo previsto. Esto incluye las pruebas de penetración.

Someter regularmente los firewalls a rigurosos escenarios de prueba, como el análisis de rutas, garantiza que funcionen según lo previsto. Estas medidas proactivas ayudan a identificar los puntos débiles potenciales, ofreciendo una visión de las áreas de mejora.

Las pruebas de penetración periódicas son otra herramienta inestimable. Mediante la simulación de escenarios reales de ciberataques, las organizaciones pueden calibrar la solidez de sus defensas de firewall, asegurándose de que están bien preparadas para las auténticas amenazas.

 

Realice auditorías rutinarias del firewall

Las auditorías sirven tanto de control como de equilibrio. Las comprobaciones periódicas garantizan que el software, el firmware y las funciones de registro permanezcan actualizados y en condiciones óptimas de funcionamiento. Esto aumenta la eficacia del firewall y prepara a la organización para las inspecciones externas.

Un enfoque estructurado de las modificaciones de las políticas, informado por estas auditorías, garantiza que los cambios mejoran la seguridad en lugar de comprometerla. Cada ajuste debe ser metódico, con sus implicaciones minuciosamente consideradas, garantizando que la seguridad no se vea comprometida.

 

Preguntas frecuentes

Las reglas del firewall pueden clasificarse en varios tipos, pero una clasificación básica podría incluir:
  • Regla de permitir o autorizar
  • Regla de denegación o bloqueo
  • Regla de denegación implícita
  • Regla de registro
En el mundo real, los firewalls suelen tener muchas más que sólo cuatro reglas. Pueden tener conjuntos de reglas complejos adaptados a las necesidades de la organización, las posturas de seguridad y las arquitecturas de red.
Una estrategia de firewall es un enfoque integral para diseñar, implementar y administrar configuraciones y reglas de firewall para garantizar la seguridad y funcionalidad de la red de una organización.
  • Disposición de la red: Comprenda dónde encaja mejor un firewall.
  • Diseño de reglas: Revise y actualice periódicamente las normas.
  • Ajustes por defecto: Cambie las credenciales por defecto.
  • Actualizaciones: Parchee regularmente.
  • Registro: Supervise los registros en busca de actividades inusuales.
  • Control de acceso: Limite quién puede administrar el firewall.
  • Seguridad de la administración: Utilice métodos seguros.
  • Copias de seguridad: Mantenga copias de seguridad periódicas.
  • Acceso físico: Restrinja el acceso físico.
Sí, a veces los hackers pueden burlar los firewalls. Los piratas informáticos expertos pueden aprovechar las vulnerabilidades o los errores de configuración para eludir las protecciones del firewall. Sin embargo, las organizaciones pueden tomar muchas medidas proactivas, como adoptar soluciones NGFW avanzadas basadas en ML, actualizaciones periódicas, auditorías y pruebas de penetración, para mejorar su eficacia y reducir el riesgo de brechas.
La primera regla de un firewall, a menudo considerada la regla más fundamental, es la regla de "denegación por defecto" o "denegación implícita". Esta regla bloquea todo el tráfico por defecto y sólo permite el tráfico permitido explícitamente por reglas posteriores. Al comenzar con una postura de denegación por defecto, se asegura de que sólo el tráfico que haya permitido específicamente pueda pasar a través del firewall.